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Diario de una coordinadora Gestalt: la comunicación. Enero de 2015

Diario de una coordinadora Gestalt: La comunicación. Enero 2015la foto 1

Cuando comencé el taller tenía una sensación de haber estado demasiado expuesta en el taller anterior, quiero hacer bien mi trabajo, quiero participar y estar presente, pero no se cuándo es demasiado. Mi parte autocrítica me decía que no era correcto haberme mostrado tanto en el taller anterior, ya que participé en una dinámica muy linda con el grupo que consistía en coger primero una piedra, que representaba lo que nos pesaba que queríamos dejar atrás en el 2014, y luego, cuando la soltábamos diciendo qué era lo que quería soltar, cogíamos una bola de navidad que representaba lo que quería coger para el 2015. Fue una dinámica preciosa, en la que hablé desde mis necesidades actuales, y realmente la disfruté. Luego, dudé de si me había implicado demasiado, e incluso si había sido muy profesional mostrarme tanto. Durante estos días he estado pensando: ¿quién decide cuánto es demasiado?¿hasta dónde quiero llegar yo?¿en qué dinámicas es bueno que participe y en cuáles es necesario que esté atenta desde fuera a lo que esté ocurriendo?¿qué quiero hacer yo?¿qué es más importante hacerlo bien o sentirme bien?¿quién decide si lo hago bien o no?. Creo que las respuestas a todas estas preguntas las contesto yo sola, no hace falta que nadie me las responda, porque si alguien me las respondiera no me valdrían, porque no son las mías. Hay personas que me pueden ir orientando hacia lo que yo quiero hacer y las posibles consecuencias si hago una cosa o la otra, pero soy yo la que tiene que tomar las decisiones teniendo en cuenta cómo me siento. Creo que es un arte el saber qué quiero hacer en cada momento y valorar si es adecuado para mí y para las personas que acompaño o no. Así que iré probando y pidiendo feedback al equipo de docentes y terapeutas que vienen a la formación, y asumiendo riesgos, ya que prefiero arriesgarme y equivocarme que quedarme con las ganas.

Una idea que escribí en mi libreta y quiero destacar es la siguiente: “lo que imagino es algo mío, porque la que imagina algo de otra persona soy yo, y aunque muchas veces coincide con la realidad, hasta que la otra persona no me corrobora que es su realidad, no puedo estar segura de que eso es así”. Es decir, cuando estoy con un paciente, yo estoy imaginando qué es lo que le pasa y lo que siente con lo que me está contando, pero hasta que no le pregunto si eso que yo estoy pensando es la realidad, no podré estar segura de que sea así. Y es que muchas veces se nos olvida que el paciente es la persona que más sabe de sí misma.

Hicimos un experimento que se llamaba “acariciarnos con la palabra”. Existen distintos tipos de caricias: físicas, gestuales, verbales y escritas. En este ejercicio fueron caricias verbales. Estábamos todos sentados en un gran círculo, y la persona que quería se movía la frente. No hubo tiempo para todos, sólo para unos cuatro o cinco. En este ejercicio me hubiese gustado que hubiera tiempo para todos y participar, pero no lo hubo, así que valoré que era más importante que se dejaran acariciar con palabras ellos. En este momento de mi vida es para mí muy importante el sentirme cuidada y cuidarme, ser mimada y mimarme, así que cuando llegué a casa, me autocuidé. Tuve una sesión de belleza, leí y vi una serie mientras cenaba. Fue un domingo muy relajante y bonito en el que me dediqué el tiempo que quería.

En la comunicación es más importante escuchar-te que hablar

Diario de una coordinadora: el ciclo de la experiencia 2.0. Diciembre 2014

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He querido hacer una segunda entrada sobre el taller de diciembre, para ahondar en un tema que es un poco complicado de entender (yo creo que ya lo comprendo al tercer fin de semana que le dedico), pero tan útil para mí, que requiere una nueva reflexión.

El ciclo de la experiencia es una forma teórica de entender cómo las personas satisfacemos nuestras necesidades. Por ejemplo, ante una necesidad básica como la sed, se analiza cómo la persona detecta esa demanda, hasta cubrirla y quedarse otra vez en estado de reposo. Hemos dedicado todo un fin de semana a este tema, porque ayuda mucho a los terapeutas que aplicamos las técnicas de la Gestalt a identificar dónde está el “atasco” de una persona que viene a terapia. Estos atascos, son los que llamamos bloqueos, que a todos nos ocurren en algún momento, y dependiendo de dónde se encuentre ese bloqueo en el ciclo (que se representa como una ficha de trivial, redondo y con 8 quesitos de colores) pues utilizamos unos ejercicios u otros en la sesión. Ejemplos de bloqueos sería por ejemplo: una persona que se siente confundida al hacer algo que está en contra de sus ideas o valores, alguien que vive una pérdida y es incapaz de seguir adelante porque recuerda una y otra vez al ser querido, alguien que sufre un estado de shock ante un tema y no siente nada (se hace como una coraza) o una persona que en un momento complicado en el que se supone que el estado de ánimo sería de tristeza, por ejemplo, se pone a contar chistes.

Cada quesito de trivial tiene un tipo de bloqueo, y en el taller del fin de semana, hicimos un ejercicio para poder entenderlo desde la práctica y la vivencia. Para entendernos, cada quesito tenía una dinámica de trabajo distinta, e hicimos ocho. Lo bueno y maravilloso para mí de este tipo de formación es que vivimos todos los ejercicios, que luego se retienen mucho más en la memoria, y cuando estoy en la consulta con un paciente, contándome el momento en el que está en su vida, me acuerdo de los trabajos que he hecho, y le propongo realizar tareas parecidas como ayuda personal.

Diario de una Coordinadora Gestalt: el ciclo de la experiencia. Diciembre 2014

20d8fbf8be5ba5b1e7e2da113b35ee0fEl último fin de semana antes de que comenzaran las Navidades, tuvimos el tercer taller de la formación con María Jesús Armas Acosta, directora del Instituto Gestalt de Canarias. Este taller era sobre el ciclo de la satisfacción de las necesidades o ciclo de la experiencia. Se trata de un modelo teórico que nos ayuda a entender cómo la energía se moviliza desde una situación de reposo, en la que no hay necesidades, hasta otra en la que surge una sensación de una necesidad, pasando por lo que pensamos, y lo que hacemos, para satisfacer esa necesidad y volver al estado de reposo. Por ejemplo, estoy en el sofá y noto que tengo la boca seca, pienso “tengo sed”, luego decido “voy a beber agua”, me levanto, voy a la cocina, cojo un vaso, lo lleno y me lo bebo, y cuando ya he bebido y mi sed está saciada, vuelvo al sillón al estado de reposo. Es decir, el proceso que nos ocurre desde que nos damos cuenta de que necesitamos algo hasta que lo obtenemos, sigue unas fases llamadas Ciclo de Necesidades de la Experiencia Humana. Cuando movilizo la energía hacia algo que no es atender mi necesidad, surgen bloqueos. Puedo bloquearme en el no sentir, en el pensar, en el hacer o en integrar la experiencia.

Empezamos el taller cerrando los ojos y con los ojos cerrados, nos dábamos cuenta de lo que percibíamos interna (dolores, tensiones, ritmo de respiración o pulso cardíaco) y externamente (todos los ruidos, olores, temperatura de la sala, coches que pasaban…). Esta es una buena manera de parar el ritmo que llevamos fuera y centrarnos en el momento presente, para poder aprender y estar  de la manera más activa posible. A mí también me ayudan estos ejercicios, porque aunque yo no participe y sean mis tareas otras, me ayuda a estar lo más activa posible en lo que estoy ese momento, que es en disfrutar, estar atenta al grupo y profundizar en lo que ya he aprendido. Al no ser una alumna, y estando en un papel en segundo plano, considero fácil no estar activo, y no es lo que quiero ahora.

El ciclo tiene 8 fases: reposo, sensación, formación de figura, movilización de la energía, acción, precontacto, contacto y postcontacto. La didacta propuso un ejercicio práctico y vivencial, con el que entender esa fase y el bloqueo en esa fase si la energía no es dirigida satisfactoriamente para satisfacer esa necesidad. Los bloqueos también tienen su nombre: retención, desensibilización, proyección, introyección, retroflexión y proflexión, deflexión, confluencia y fijación. No voy a explicar cada uno de ellos, ya que es largo y es mejor entenderlo desde la vivencia, seguramente algunos de ellos ya los has oido, otros seguro que no.

Es un tema teórico que mientras más lo estudio, más le encuentro la utilidad al ir entendiéndolo mejor. Esta ha sido la tercera vez que estoy en un taller del ciclo, lo utilizo en la consulta a diario, y en este taller, tuve la sensación de relajación al final del mismo, cuando comprendí que ya tengo los conceptos, las ideas, asimiladas e integradas, las he ido masticando, reflexionando y pensando durante varios años. No es una herramienta para la terapia sencilla de entender a la primera, pero sí muy útil, es una herramienta de cocción lenta y revolver de vez en cuando.

Una frase que dijo María Jesús y que apunté porque me gusta mucho y me hace pensar es: “Lo que se da en la relación es lo que hace falta que se de, hay una conexión energética y corpórea, resonamos los unos con los otros. Se trata de estar con el menor ruido posible, para estar lo más presente posible en la experiencia”. Es muy importante en esta relación de ayuda a otras personas, “tener el menos ruido posible”, es decir, como persona tengo mis propias historias que pueden “contaminarme” a la hora de escuchar y tratar a otra persona, por lo que para mí es importante realizar horas de terapia individual como paciente y horas de supervisión como psicóloga. Cuando estudié en Alemania, 4º de Psicología, hablando con otros estudiantes de psicología europeos, comprobé que en el resto de Europa, para obtener la licenciatura en Psicología, era necesario realizar unas horas de terapia individual, no recuerdo cuantas. Fue en ese momento cuando me dí cuenta que en España tenemos esa diferencia, y quise estar al mismo nivel que mis colegas europeos. Cuando en el 2008 la Terapia Gestalt se cruzó en mi vida, una de las cosas que me convencieron fueron las 80 horas de terapia individual para obtener el título.

 

Ritual de año nuevo. Bienvenido 2015

feliz-ano-nuevo-diseno-2015-circulos-de-colores_82147502023Desde que estaba en el instituto me gusta hacer un ritual el día 31 de diciembre o a principios de enero, que te invito a hacer. Cojo lápiz y papel y escribo todas las cosas buenas que ha tenido el año que acaba, aunque haya sido un año muy malo y a priori piense que ha sido horrible, me esfuerzo en escribir las cosas buenas que han pasado, y las que yo he hecho que ocurran, por pequeñas que sean. Otro de los rituales que te animo a hacer es hacer la lista de los propósitos, desde lo que tú vas a hacer para que esto ocurra, te pongo un ejemplo de mi lista:

“Las 15 cosas que haré este 2015 sí o sí”

En vez de “ser feliz”, pongo las cosas que puedo hacer que me ayudan a ser más feliz.

1. Seguiré con mi proyecto del “Diario de una Coordinadora Gestalt”.

2. Volveré a ir en bici a la consulta siempre que pueda.

3. Celebraré todos mis triunfos cuando los tenga.

4. Seguiré trabajando mucho en lo que me gusta, cada día, para seguir creciendo en este trabajo.

5. Corregiré los trabajos que me mandan en la semana que me los envían, así no me agobiaré con muchos a la vez.

6. Les diré a las personas que quiero que las quiero cada vez que me apetezca decirlo.

7. Buscaré la forma de empezar el máster en Terapia Sexual y de Pareja este año.

8. Pasaré todavía más del móvil, a partir de las 10 de la noche intentaré apagarlo, el mundo puede esperar.

9. Dormiré 8 horas todos los días, me gustan más los días cuando empiezo descansada.

10. Me divertiré mucho, reiré y saldré con  tanta frecuencia como me sea posible.

11.  Me tomaré al menos 3 semanas de vacaciones.

12. Al menos haré dos viajes, aunque sea a la isla de al lado, desconectar y ver cosas distintas me enriquece la vida.

13. Practicaré más deporte, buscaré el hueco donde sea. El 2015 será el año de la natación .

14. Seguiré aprendiendo y disfrutando de los cursos de la Gestalt, es una suerte estar ahí y pienso aprovechar la oportunidad.

15. Y es que el año 2015 va a ser la bomba y seré consciente de las situaciones para favorecer que lo sea.

 

Consulta en Santa María de Guía. 01 de enero 2015

En Octubre de 2014 comencé un nuevo reto, tener otra consulta en el Norte de la isla de Gran Canaria, concretamente en Santa María de Guía. El local se encuentra en el edificio Hermes de Negocios, en la calle Lomo de Guillén (justo encima del Hiperdino). Cada vez que entro me siento genial, se respira paz y tranquilidad, y es que es todo lo que tengo allí me encanta. Isabel de gOmah estudio me diseñó el vinilo de la puerta, y realmente dio en el clavo, porque me encanta y me identifico. También me diseño la placa de entrada, dos pegatinas y el luminoso para la calle, que aún no me han instalado. También diseñó un vinilo para la pared de la gran frase de Fritz Perls, el creador de la Terapia Gestalt, en inglés. Quise que fuera en Inglés porque así la dijo él, y a mí, me encantan los idiomas. Queda que Elena Ardanaz, termine un cuadro que le encargué. Y es que esta…es la consulta que siempre he soñado! 
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Espacio Gestalt en Las Palmas. 01 de enero 2015

Espacio Gestalt en Las Palmas

Este año 2015 comienzo en un nuevo centro en Las Palmas de GC, le hemos llamado Espacio Gestalt en Las Palmas. Quería cambiar de espacio para la consulta porque quería trabajar en un lugar que sintiera mío, en el curso de Terapia Gestalt aplicada a la infancia y adolescencia conocí a mis dos compañeras de aventura, desde el principio que hablamos para trabajar juntas supe que teníamos una misma forma de ver la terapia y la psicología, y que queríamos un lugar bonito y acogedor, por lo que hemos trabajado duro, y con mucho mucho amor e ilusión. Estas navidades hemos estado pintando la oficina, para poder acondicionar el espacio como queremos, y en este mes de enero abriremos nuestras puertas, ya pondré las fotos del lugar cuando esté terminado. Lo que más me gusta es la cocina, un lugar donde se pueden tomar un te o un café mientras esperan las personas que vienen a terapia, o nosotras hacer reuniones de trabajo, y me encanta porque hemos elegido el rosa para dos paredes.